Hoy en día las redes sociales han modificado nuestra forma de comunicarnos adentrándose en nuestro ocio y en nuestra cotidianeidad. Y en este contexto la poesía lejos de aparecer como un género arcaico o culto reservado a intelectuales o literatos, va haciéndose un hueco de forma silenciosa pero contudente.
Las artes contemporáneas se han visto afectadas por las nuevas redes digitales, en las que se reconfiguran y redistribuyen contenidos constantemente de forma novedosa. A medida que las redes sociales como Instagram o Twitter se han vuelto más imprescindibles para la vida cotidiana, puede que haya una mayor inclinación por los poemas que pueden ser consumidos rápidamente. De esta forma surgen poetas en internet de versos conceptuales breves, de rima libre o sin rima, pero cuyas palabras llegan directas a la sensibilidad de los internautas.
Por este motivo la literatura actual se publica o comparte cada vez más en las redes sociales desde la igualdad de oportunidades de publicación, constituyendo un universo donde los poemas y las historias migran, se entremezclan, se vuelven a contar, y se comparten. Podríamos hablar de un nuevo estilo poético, una nueva ola de creación literaria que surge de la libertad de quienes publican sin pasar por ningún tipo de filtro o freno por parte de los editores, lo cual no frena su calidad. El lector decide. Hablamos de una poesía breve, aparentemente sencilla pero intensa, inteligente y atractiva, capaz de atrapar unos segundos al lector que navega entre miles de contenidos. La fast-poetry o poesía rápida ideada para consumir en un instante. En España encontramos poetas de esta corriente como Ajo, Roy Galán, Elvira Sastre, Raquel Beck, Rupi Kaur, Marwan…
Aunque podamos pensar en la ventaja que supone que todo el mundo que esté registrado en una red social pueda publicar y darse a conocer al público, la dificultad llega cuando los usuarios de las redes son quienes evalúan los contenidos a veces en cuestión de segundos, valorando como like si les gusta la frase o poema o bien ignorándolos o criticándolos en el caso contrario.
La lírica de hoy ha dado un vuelco en su forma adquiriendo tintes de universalidad pero siendo fiel a su esencia y a la búsqueda de la propia percepción de la realidad. Mediante pequeños tweets, versos ilustrando fotos o fotos ilustrando versos, la poesía remonta su ascenso trenzando sus hilos en el amor, la vida, la muerte, la realidad y los sueños dejándose enredar en la tela de araña de la red. Larga vida a la poesía.
Segundo libro de la trilogía Los hijos del desastre del genial Pierre Lemaitre (París, 1951) publicada en España, 2019.
Con su libro Los hijos del desastre, Pierre Lemaitre ganó el prestigiosos premio Goncourt en el año 2013. En esa aclamada obra con más de dos millones de ejemplares vendidos y una adaptación al cine, Lemaitre bucea en la sordidez, crueldad y a la vez lealtad de un grupo de personajes contrapuestos e hilarantes que resultan del ambiente duro y áspero del intersticio entre las dos guerras mundiales.
En Los colores del incendio aparece como protagonista Madelaine Péricourt, la hija de Marcel Péricourt quien ya apuntaba y reclamaba ese primer plano que se engrandece en este libro ante las visicitudes, desgracias y traiciones que sufre y para las que preparará una merecida y despiadada venganza. Una mujer de carácter que evoluciona a lo largo del libro pasando del papel de mujer relegada a un segundo plano debido a la sociedad del momento a una mujer empoderada y dispuesta a luchar hasta el final por ella y por su hijo.
El ambiente de entreguerras muestra una Francia corrompida y temerosa donde solo reina la ceguera por el poder y el dinero y donde las conspiraciones y traiciones forman parte de la supervivencia.
Maestro de lo inesperado, de la prosa sincera, directa y valiente, Pierre Lemaitre conforma una historia repleta de idas y venidas, vuelcos en la trama y situaciones extremas en las que los héroes se vuelven villanos para reconvertirse en héroes de nuevo. Estas son algunas de las cualidades de este excelente narrador que bien puede ser tal y como él no desmiente, un sucesor de las tramas y folletines decimónicos de Alexandre Dumas o Charles Dickens donde los pícaros conviven con personas de valores honestos que reaccionan de una forma insólita antes acontecimientos impactantes y sorpesivos.
En sus novelas, este maestro de la narración, recrea con valentía situaciones poliédricas en las que mezcla humor y horror a partes iguales de la misma forma que sus tramas se estiran, retuercen y alinean en un conjunto en el que al final todas las piezas encajan.
Gran maestro de la literatura francesa y la literatura universal contemporánea, no me cansaré de recomendar la lectura de cualquiera de sus obras, tanto esta trilogía como sus novelas negras absolutamente impactantes. Merci Lemaitre!
ENTREVISTA A Cata Nazario joven poeta llena de energía, pasión y sensibilidad.
Poemario : Cartas a una confidente
1º) ¿Quién es Cata Nazario? ¿Cómo te definirías?
Lo primero que me viene siempre a la cabeza cuando alguien me pide una biografía, una definición o cualquier cosa por el estilo es decir que soy lesbiana, que nací en l’Alfàs del Pi, en Alicante, en agosto del 98 y que soy filóloga inglesa y poeta. Pero siempre, siempre, quiero especificar que soy lesbiana. Creo que, en esencia, es la palabra que mejor me define.
Aparte de eso, me gusta leer (principalmente novela y con personajes LGBTQ+), ver series y pelis (últimamente estoy enganchada a Stranger Things y a Miss Marvel, y me he visto Pride como dos veces este mes), y escuchar música (en un 90% de los casos, a Taylor Swift).
2º) ¿Por qué escribes poesía?
Mucha gente dice que escribe poesía porque le sirve para desahogarse, para expresar sus sentimientos o aclararse la cabeza. Yo, en su momento, empecé a escribir porque me habían roto el corazón, estábamos a mitad de escapril (un reto de escribir un poema al día durante el mes de abril) y, casi de milagro, descubrí que podía expresarme bien con la poesía. Soy una persona que habla mucho y siempre intento comunicarme lo más claramente posible, aunque eso signifique explicarte en tres minutos lo que podría resumir en una frase, pero con la poesía es distinto. Con mis poemas, no necesito que cada detalle quede clarísimo, con transmitir la sensación, el vibe, me siento satisfecha. Es algo que me gusta muchísimo.
Además, la idea de que haya ahí fuera un trozo de papel con mi nombre impreso me hace mucha ilusión. Abandoné la idea de hacerme famosa escribiendo hace tiempo, es un sueño que le pertenece a la Cata de 13 años que escribía historietas en las clases de matemáticas, pero mi poesía me hace sentir eterna, como que una pieza de mi seguirá allí fuera incluso cuando ya no haya nadie más.
3º) ¿Quién es tu mayor fan?
Tengo tres: Cris Rivero, Alex y Helena.
A Cris creo que ya le hiciste una entrevista hace un tiempo. La adoro, me mudé a Zaragoza por ella. Nos conocimos justo en ese momento en el que yo empezaba a escribir poesía y me motivó mucho a seguir, además de ayudarme a darle forma a mi tinta y encontrar un estilo y una cadencia que me guste. Mi poesía le debe mucho, y no sé qué haría sin ella.
Alex es mi mejor amigo. Nos conocimos en tercero de la ESO (su primer tercero, mi segundo tercero, porque repetí), y nos hicimos amigos porque me cogió la libretita que tenía siempre encima de la mesa con mis historietas y mis textitos, y yo le dejé leerla pensando que no entendía inglés. Craso error. Desde entonces, fue el primero en leer casi todas mis cosas durante muchísimos años, y siempre ha estado ahí para apoyarme y quererme mucho.
A Helena la conocí este año, al mudarme a Zaragoza. Fue bastante gracioso, porque yo ya la seguía en su cuenta de bookstagram (@helinabooks) y no conecté que ella era una de las dos chicas hasta que me lo dijo. Helena me fue sincera desde el principio, me dijo que a ella la poesía no le gustaba, pero ha aprendido a cogerle cariño a la mía y vino a todos y cada uno de los eventos a los que podía apuntarse mientras estuve en Zaragoza. Es una animadora incondicional y la quiero muchísimo.
4º) ¿Qué esperas conseguir con tu último libro? ¿Cuál fue tu objetivo al publicarlo?
Creo que es la primera vez que alguien me pregunta qué quiero conseguir al publicar. Supongo que una mezcla de cosas. Mi libro, Cartas a una Confidente, es una colección de poemas sobre el desamor, sobre superar un amorío tan rápido y fugaz que ni siquiera entiendes por qué te duele tanto, y los pasos que se toman para llegar al “estar bien”. Cuando lo publiqué buscaba que la gente leyera mis poemas, que supieran quién soy y que mi nombre estuviese impreso en un libro. Ahora, un año y medio después de publicarlo y casi tres años después de terminarlo, lo veo en parte como un último intento de la Cata del pasado de mandar esas “cartas” a su destinataria (recuerdo pensar en qué haría si la chica a la que escribí los poemas los leyera y me dijera algo). En parte, también, me viene el pensamiento a la cabeza de “si he pasado por todo esto, ¿por qué no sacarle provecho?”. Además, pensé que sería un ingreso extra, aunque ahora me doy cuenta de que eso es más un mito que otra cosa.
5º) ¿Por qué elegiste editorial y no autoedición?
En parte porque no tengo ni idea de cómo hacer todo lo que hay detrás de la autoedición, en parte porque el concepto de publicar por mi cuenta ni siquiera se me pasó por la cabeza. Además, para que una autopublicación sea relativamente exitosa, muchas veces se necesita una base en redes sociales lo suficientemente grande como para que lo que publicites llegue a bastante gente, y yo tengo la friolera de 192 seguidores en twitter. Las editoriales supuestamente tienen el trabajo de publicitar la obra, y a más público que yo llegan seguro.
6º) ¿Cuáles son tus temas de inspiración?
Han ido cambiando con los años. En Cartas, hay una clara inspiración y es el desamor, mi Confidente y el lidiar con el corazón roto. Mis poemas actuales han dejado un poco atrás todo eso y se centran en otros aspectos. Durante la cuarentena, uno de mis principales temas fue la eternidad y la muerte. ¿Ahora? La naturaleza, sobre todo, y la poesía y el crear. Zaragoza ha sido una increíble fuente de inspiración en el último año, mi conexión a ella y el dónde estoy y a dónde voy. No pensé que mudarme lejos fuera a afectar tanto a mi pluma, pero el giro que ha pegado mi poesía en los últimos nueve meses ha sido impresionante. Estoy muy orgullosa de mí misma, y muy agradecida tanto de la Ciudad del Viento como del ambiente poético que hay en ella.
7º) ¿Cómo es tu mesa de trabajo?
Una muy buena pregunta. Como soy estudiante (aunque poco me queda de eso), mi mesa de trabajo cambia cada dos por tres. Ahora mismo, en casa de mi madre, es mi cama. Tengo el portátil sobre las rodillas y bolis en la mesita de noche. Durante el curso, suelo alternar entre el escritorio de mi cuarto y el salón, con apuntes por todos lados y el estuche abierto en alguna esquina. Independientemente de donde esté, siempre hay libros. Muchos libros. Soy filóloga inglesa, al final, y busco especializarme en literatura contemporánea, así que siempre tengo pilas de clásicos y no tan clásicos alrededor. Ahora mismo, mientras escribo esto, tengo dos pilas de libros a cada lado de la cama y una copia de Gideon la Novena de Tamsyn Muir que me he empezado esta mañana al lado de la almohada.
8º) ¿Cuál es tu libro favorito? ¿Cuál nos recomiendas de cara al verano?
El Príncipe de la Niebla de Carlos Ruiz Zafón. Aunque mi libro favorito cambie según la época y según qué me apetece leer, esa novela fue la que me enganchó de verdad a la lectura cuando la tuve que leer para el instituto en segundo de la ESO, y luego otra vez al año siguiente, cuando repetí, y luego las cinco veces más que la habré leído desde entonces. Es una novela a la que vuelvo muy a menudo, es ligera de leer, rápida, y como dijo el propio Zafón, escrita para “jóvenes de corazón”.
Como recomendación de cara al verano ofrezco esa, ya que ocurre durante las vacaciones de verano de los protagonistas, y alguna más: Cada Seis Meses de Clara Duarte para quien esté interesada en novela romántica contemporánea con algún toquecito de fantasía, Sobre Dioses y Gula de Paula Peralta Pozanco, para quien quiera algo de terror situado en un campus de verano en la sierra de Gredos, y para los fans de la poesía, Kairós, de Cris Rivero, porque es un poemario precioso y absolutamente todo el mundo debería leerlo. Además, me han dicho que la prologuista es muy lista e interesante.
9º) ¿Cuál es tu soporte preferido a la hora de escribir? ¿Y de leer?
Cuando le digo esto a la gente siempre hay dos reacciones: personas que lo ven normal y gente que se lleva las manos a la cabeza. Escribo mis poemas en WhatsApp. Bueno, en WhatsApp, en la app de notas del móvil, en una libreta que tengo o en un archivo de Word si es escapril. Lo de los poemas en WhatsApp es algo que me ha salido un poquito regular porque, aunque normalmente los copio en la app de notas para que no se me pierdan, hace poco se me borraron un año entero de conversaciones y no tengo ni idea de cuántos poemas habré perdido, y, como tengo una memoria terrible y me olvido del poema que he escrito la noche anterior, nunca sabré qué y cuántos he perdido. Normalmente uso el chat de Cris para escribirlos, porque al final siempre suele ser la primera a quien le mando los poemas para que les eche un ojo, así que escribirlos en su chat es más rápido.
Con respecto a la lectura, en papel. No soy defensora de deshacernos del e-book, porque a mucha gente le viene bien tanto económicamente como para peña que necesita la ligereza de un Kindle o cualquier otra marca, pero yo leo siempre en papel. No solo por coleccionismo, que también (este verano he tenido que reorganizar los libros para vender alguno que no vaya a querer quedarme y madre mía menuda pila tengo), sino porque no me suelo concentrar en digital, excepto en algunos casos contados. Incluso mis lecturas de clase las tengo en físico, marcadas de lápiz y con las esquinas de las páginas dobladas en los puntos importantes y mis argumentos garabateados junto al texto impreso. Todo muy aesthetic.
10º) ¿Cuáles son tus próximos proyectos?
La pregunta del millón. Honestamente, nada en lo que estoy trabajando ahora mismo tiene ningún tipo de base sólida, excepto tal vez una pequeña colección de poemas inspirados por Taylor Swift, que llevo un añito o así recopilando, creo que ese es el único proyecto relativamente claro que tengo ahora mismo. Sin embargo, no creo que tarde demasiado en empezar a juntar un poemario nuevo, ya que no he dejado de escribir en ningún momento y, desde 2020 (año en el que termina Cartas, para aquellas que no lo hayan leído aún) mi poesía ha pasado por mil altibajos y por mil etapas distintas. Zaragoza me ha ayudado muchísimo a ver la poesía en su estado más vivo, más inquieto. He visto y participado en recitales, slams y mil eventos más, y he conocido un lado de la poesía que, desde mi esquinita del mundo, en mi desconocimiento de poeta bebé de hace tres años, no sabía que existía. Creo que lo que sea que venga a continuación va a estar muy inspirado por todo eso, y creo que mi próximo objetivo va a ser intentar encontrar algo similar en València durante el tiempo que voy a pasar aquí. Pase lo que pase, no voy a dejar de escribir, la forma que tomen los poemas y la manera en la que se presentarán al mundo es solo cuestión de tiempo.
11º) ¿Dónde podemos encontrarte?
Tanto en twitter como en Instagram soy @catanazario, y si alguien está interesade en leer de mi poesía, podéis encontrar poemas sueltos en Instagram o mandarme un MD para ver si aún me queda alguna copia de Cartas a una Confidente.
Gracias Cata, por esta pequeña charla y mucho éxito en tu vida literaria.
Hoy en día se oye hablar constantemente de discriminación. Sobre todo la discriminación de la mujer, de los colectivos LGTBIQ+, de distintas etnias… pero nadie habla de la discriminación que aplasta en esta sociedad a los mayores de 40 años.
La juventud se ha sobrevalorado hasta tal punto que ante cualquier puesto de trabajo, sea en el terreno que sea, siempre se escogerá al más joven. Aunque no tenga experiencia, aunque no domine las estrategias necesarias… da igual, es joven.
Y personas con grandes capacidades, experiencia y con muchos años por vivir antes de la jubilación, sufren en ese injusto limbo en el que se es demasiado viejo para ser joven y demasiado joven para ser viejo.
Yo lo percibo en el terreno del arte, del cine y de la Poesía. Parece que solo interesan poetas jóvenes pues proliferan concursos y recitales solo para ellos.
Resulta más valiosa una joven promesa ( ya lo hará mejor algún día) que alguien experimentado. Y me pregunto: ¿Desde cuándo el arte tiene edad, raza o sexo?
Me remito como ejemplo a la lectura de poemas que se realizó en el Museo Pablo Gargallo de Zaragoza con motivo de la noche en blanco. Cuatro poetas leían tres poemas. Los dos últimos muy jóvenes.
Lamentablemente a pesar de su empeño, se trababan al leer y cometían incorrecciones gramaticales.
Se salvaron las dos primeras poetisas, las más mayores.
¿Qué sociedad estamos construyendo en la que sólo cuenta la juventud y se valora la inexperiencia?
Una sociedad que no escucha y aprende de sus mayores, va camino de ser torpe y ciega, pero sobre todo ignorante, pues como decía George Bernard Shaw, La juventud es una enfermedad que se cura con el tiempo.
Todo comienza con un deseo en el interior de las entrañas, con unos personajes que danzan en tu cabeza y una historia que se cuela en tus pensamientos una y otra vez. Esa misteriosa llamada se convierte en impulsos que descienden hasta los dedos y salen al exterior a golpe de tecla para ver nacer letras que dan lugar a palabras, frases y párrafos. Una intensidad y emoción que corre más allá de las manos y que hace cometer muchos errores ortotipográficos.
Pero la maldición de la exigencia hace que una vez terminado el relato, comience a cambiar páginas, gestos, detalles y a reescribir de nuevo capítulos. Llega un momento en el que decido parar porque en caso contrario, nunca podré colgar el cartel de fin de la historia.
¿Terminado? ¡No! Una vez cerrado el último capítulo y las correcciones, comienza el deambular de editorial a editorial en busca de alguien a quien le guste el libro y quiera publicarlo. Cartas de presentación, reseña bibliográfica, currículum.. y varios meses de editoriales que ignoran, que no responden a tus llamadas, o que lo hacen muy interesadas pero en las que te piden mucho dinero por publicar la obra despojándote de tus derechos.
Tras muchas cuentas, pensamientos, comparaciones y conseguida una editorial que se ajusta a mis deseos ¿Ya es el final? ¡No! Comienza el proceso de promoción del libro. Sin agente literario, sin una editorial sólida detrás, sin apoyo de colegas del mundo del libro y sin tener experiencia en marketing. Me informo y realizo fotos, edito y publico imágenes gancho en Instagram, Twiter y Facebook y ¡cómo no! preparo una presentación del libro en sociedad para un público compuesto de amigos, familia y algún curioso.
¿Entonces ya hemos llegado al final del proceso? Podría decirse que sí, pero en esta fase larga y agónica hay que armarse de paciencia para saber si el libro gusta, si hay un público que lo adquiera, si alguien escribe alguna reseña positiva…
Un proceso largo y difícil lleno de esperanzas, ilusiones y miedo a las críticas; pero una vez escrita y materializada esa incomprensible historia, mi corazón descansa. Ha sido parto lento y doloroso. Y contemplo a mi criatura en mis manos y fea o guapa, a mí me parece maravillosa.
Y pienso en lo maravilloso que es escribir y en esta vocación artística que solo puede entenderse desde dentro, desde el estómago y desde el corazón.
Este libro del gran autor francés Pierre Lemaitre, fue publicado en 2013 ganando el prestigioso Goncourt de dicho año. Perteneciente a la trilogía Los hijos del desastre, el autor nos introduce en una historia rebosante de originalidad a la par que sórdida donde los dos protagonistas, hijos de la guerra, ejercen como auténticos pícaros o supervivientes del gran desastre a partir del armisticio de 1918.
Los destinos de Albert Maillard y Édouard Péricourt se cruzan y unen tras un terrible suceso formando un extraño tándem para sobrevivir en el París miserable, y deprimente que deja miles de soldados sin medios para sobrevivir tras servir a la patria a la vez que quiere reconocer y agradecer la gloria de sus valientes.
Una vez más, Pierre Lemaitre nos describe un universo oscuro y despiadado donde esos personajes imperfectos que constituyen una característica en todas sus obras, reaccionan ante las adversidades con sus particulares pasiones y dilemas morales. Tanto héroes como antihéroes, sus vicisitudes y aventuras nos atrapan en una atmósfera de posguerra realista y vivaz.
En Nos vemos allá arriba Pierre Lemaitre nos deleita con su prosa directa, sus frases bien construidas, su uso de adjetivos y nombres precisos y nos envuelve con hechos y detalles que nos sumergen en el horror y la miseria. Y en esta apasionante y adictiva narración, no falla la fina ironía y sentido del humor de Pierre Lemaitre rayando con lo macabro.
Como todas sus obras, sus libros atrapan desde el primer renglón y solo cuando los terminamos, podemos respirar siempre pensando en su siguiente obra. Recomendable e incluso imprescindible en la literatura actual.
La trilogía continúa con Los colores del incendio y El espejo de nuestras penas.
Confucio dijo: “Sin estudiar poesía, uno no sabe hablar” y es cierto que la poesía china, siempre ha sido una disciplina símbolo de cultura y de una importancia increíble, reservada solo a los sabios y destinada a ser aprendida de memoria por el pueblo.
Para nosotros es altamente desconocida pues no hemos abierto lo ojos a su sin influencia que nos puede llevar incluso a Lorca.*
Este curso, el 21 de abril de 2021, se produjo la presentación del libro Las dos mitades del mundo del poeta Ke Yang en el salón de actos de la Facultad de Educación, organizado por el Instituto Confucio y la Universidad de Zaragoza.
Poco se sabe de este poeta y, en general, de la poesía china a pesar de su influencia en el pensamiento y en las imágenes visuales y aspectos conceptuales de corte oriental que , sin percatarnos de ello, triunfan hoy en día en redes sociales. No es necesario recordar al lector que los haikus están muy presentes así como la poesía sencilla pero conceptualmente rica y profunda.
Pero ¿Quién es Ke Yang? . Nació en la provincia de Guangxi, China, 1957 y es considerado como uno de lo grandes poetas chinos de la denominada «tercera generación».
Durante la «Revolución cultural» hubo escritores que se rebelaron contra el gobierno chino que quiso controlara las masas a través de la cultura y en beneficio de su política. Sin embargo, aparecieron los denominados «poetas brumosos» 朦胧人; pinyin, Ménglóng Shīrén, que reaccionaron contra esta medida. El movimiento se centró inicialmente en la revista Jintian (en chino, 今天; pinyin, Jīntiān; literalmente «Hoy»), publicada desde 1978 hasta 1980, cuando fue prohibida. Después, tras el exilio de algunos poetas debido a los acontecimientos de la Plaza Tiananmén, la revista se editó en Suecia.
Según la información de
En 1984 surgió una corriente poética denominada “poetas de la tercera generación” o “la generación de los recién nacidos”, que llegó a su apogeo en 1986 con la Gran Exhibición Poética, un evento multitudinario con colectivos de todo el país y un carnaval de poesía de gran influencia en la poesía contemporánea china. Entre los poetas más destacados podemos mencionar a Yu Jian, Han Dong, Zhai Yongming, Yang Li, Ouyang Jianghe, Zhou Lunyou, Wang Jiaxin, Xi Chuan, Ge Mai, Luo Yihe, Li Yawei, Deng Xiang, Lü De’an, Hei Dachun, Meng Lang, etc. De esta “tercera generación”, un poeta emblemático es Hai Zi, un genio de la poesía y el poeta chino más citado a lo largo de un siglo, el cual generó un culto popular de idealismo, libertad y rebeldía. Su devenir desencadenado, sinceridad, simplismo y estilo trascendieron a la época y sirvieron de ejemplo para toda una generación de chinos, fueran poetas o no.
En la década de 1990, la poesía china vivió años de desánimo y posteriormente nacieron tendencias poéticas como “la escritura personal”, “la escritura intelectual”, entre otras. Al comenzar el siglo XXI, la poesía china volvió a resurgir con una corriente más llamada“poesía coloquial”, donde hubo una mayor libertad en la expresión y el lenguaje. Los poetas más conocidos son Yan Li, Yi Sha, Zhong Dao, Xu Jiang, Hou Ma, Tang Xin, Zhao Lihua, Wu Ang, Zhu Jian, Yin Lichuan, Ma Fei. Y por supuesto, Ke Yang, poeta y editor contemporáneo y vicepresidente de la Asociación de Escritores de Guangzhou. Sus poemas han sido traducidos l inglés, japonés, alemán y español, entre otros idiomas.
En este libro, podemos encontrar una antología de poemas de otras épocas, pero ante todo, un cántico a la naturaleza y un agudo sentido de la observación que llevan al autor a preguntas e imágenes sensoriales de todo tipo desde China hasta América del Norte.
Sin duda, sus poemas tienen esa magia oriental que describiendo una flor o un junco, son capaces de transmitir su idea y sensaciones de vida. Una literatura desconocida pero muy interesante.
*La evolución de las imágenes chinas en la poesía de Lorca ,Zhang, Yue 张悦
1º) Si buscases un verso o una frase que te definiera ¿cuál sería?
“Escribes poemas porque necesitas un lugar donde sea lo que no es” Alejandra Pizarnik
2º) ¿Cuándo comenzaste a sentir la llamada de la poesía?
Desde muy pequeña he sido consciente de que soy una especie de voz en off. Creo que los recuerdos que guardo de esa plena consciencia son de los 8 años. Justamente a esa edad una profesora nos obligaba a memorizar un poema a diario para recitar en voz alta ante la clase, ahí fue mi primer contacto con la poesía y el que marcaría toda una historia platónica con ella.
3º) ¿Cómo diste el paso a escribir y hacer públicos tus poemas?
A los 14 años empecé a subir algún texto a Fotolog, más tarde con Tuenti, competía por poseer el mejor tablón de la red social y en el año 2012 decidí abrirme un blog que todavía hoy mantengo abierto por el dulce recuerdo.(http://amanda-rinaa.blogspot.com/). En julio de 2018 mi hermana gemela Ángela me animó a que compartiese mis poemas en una cuenta de instagram y accedí pero bajo el pseudónimo de Demisletras, me causaba pavor exponerme de esa forma ante las personas conocidas. Con el tiempo y tras una aceptación más que positiva, decidí personalizar más la cuenta y mostrar mi identidad.
4º) ¿Cuál es tu aspiración en el mundo literario?
Sería maravilloso poder llegar a muchas personas con la poesía, ganar algún premio literario y realizar recitales, siempre leyendo cada vez más y puliendo mi propia voz poética. Mis aspiraciones son las que la vida me vaya permitiendo, al fin y al cabo adoro la poesía porque va conmigo a todas partes y lleva en mi vida desde muy niña. Es una forma de abrir los ojos por la mañana y de cerrarlos por la noche. Mi aspiración es poder disfrutarla y hacer disfrutar con ella a los demás todo lo que el ritmo vital me lo vaya permitiendo.
5º) ¿Qué importancia tienen para ti las redes sociales hoy en día par aun escritor?
Creo que las redes sociales son un impulso importante. Considero que son a la vez, negativas y positivas. Lo primero porque existe una cantidad desbordante de material de baja calidad y lo segundo porque gracias al acceso de prácticamente cualquiera, abre posibilidades que de otra forma no se podrían costear.
6º) ¿Dónde encuentras tu inspiración?
Mentiría si dijese que invento lo que escribo, me baso en mis propias vivencias, como señalaba más arriba, la poesía me ha servido como terapia a lo lago de mi vida.
7º) ¿Cómo es tu mesa de trabajo?
Si te refieres a mesa de trabajo para escribir, no tengo un lugar fijo para ello. Para escribir siempre hay lugar. Llevo conmigo una libreta pequeña y las notas del móvil están a dirario presentes. Pero sí tengo una habitación en la que me gusta grabar vídeos y perfilar manuscritos. En ella tengo un escritorio negro que refleja y sobre este, unas cajas de madera que funcionan como estantes en los que tengo libros, cuadernos llenos de escritos, alguna foto, alguna planta, crema de manos por si se me resecan y un flexo antiguo de color crema y doraro. Me gusta que mi espacio represente mi personalidad, por ello en él está todo cuidado al detalle.
8º) ¿Quién es tu escritor favorito?
Actualmente admiro a Alejandra Pizarnik, la elijo por encima de Ángel González y Jaime Gil de Biedma. Para mí construye una esfera muy personal e íntima con la que vibro.
9º) ¿Cuál es tu soporte preferido a la hora de escribir? ¿Y de leer?
A la hora de escribir admito que me encanta escribir en papel, y curiosamente en portaminas mejor, me gusta el trazo fino que deja en la hoja. Pero es verdad que la practicidad de las teclas del portátil es innegable. Y para leer, rotundamente en libro, no me planteo ni siquiera el uso del libro electrónico.
10º) Y para terminar, cuéntanos un sueño…
Las veces que me han hecho esta pregunta no he sabido qué responder. Yo vivo soñando con los pies en la tierra y esa es una de las peores formas de hacerlo. Digamos que mi mente se debate entre el deber y el querer, como el resto de mortales supongo. Si tengo que elegir un sueño diré que anhelo tener una casita antigua en alguna aldea para leer mucho y escribir también en dicha proporción. Esto todo combinado con la educación que es mi profesión.
El pasado 30 de abril se entregaron los primeros «Premios de Creación 2021» organizados por el Consejo de Estudiantes de la Universidad de Zaragoza, en diferentes modalidad artísticas y literarias.
Fue un placer participar como jurado y entregar los premios de Poesía (modalidad D) a Valle Mozas Ubago, Celia Carrasco Gil y Oroel Diego Marcuello Gil por sus creaciones.
Enhorabuena a los premiados, a los participantes y sobre todo al consejo de estudiantes por la iniciativa que espero, se afiance con los años.